Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

19/4/10

"Niños Trabajadores"















Sonrisas lejanas
Miradas perdidas
Sueño de no ver más
lágrimas de un niño o una madre.

Pequeños super héroes
que intentan salvar
la vida de sus familias.

Pedacitos de alma
que guardan quizá ...algo de esperanza...
ser niños...algún día.



danaScobar

30/11/09

Te Veo

Te ves como las nubes…
Triste y lejano…
Opaco y callado…

Te alejas como el humo del cigarrillo… imposible de tocar… pero como dejas tu sabor amargo…

Anoche te soñé… veía como te ibas con aquella mujer…
Esa… de la que jamás me hablaste… pero que siempre conocí en tu mirada…
Aquella que bailaba en tus sueños…
Aquella que rompió tu corazón..
…y sólo me dejó los pedacitos que, intentando juntar, unir quise hacerte revivir, creerme Dios y crearte una nueva sonrisa, mirada. Alma.


Ese tiempo pasó. Tranquilo…
… pero como regresan los recuerdos…

Esta penosa tarde de lluvia que, al fin y al cabo me encanta; es el momento en el que mi cerebro me devuelve los recuerdos, pedacito por pedacito… imagen tras imagen… buenos y malos pero… recuerdos.

Esta vez no hay lágrimas, y no es que mi corazón este seco… sólo que éstas se confunden con las gotas de lluvia que al bajar por mis mejillas… (enrojecidas por el recuerdo de tu piel desnuda junto a la mía ardiente de placer)… se ahogan en el suspiro de un corazón quebrado…

Veo tu aire despreocupado y relajado… vagar por aquella ciudad… por esas calles lejanas llenas de oscuridad…
sin mi, sin ti, sin nadie… por que tú eres así… solitario… solitario…





danaScobar

22/9/09

César Vallejo - Espergesia

Uno de los poemas mas hermozos que he leído en mi vida. Vallejo fue un grande, es un grande... porque al leer estos versos, me conecto... con el alma misma.
César Vallejo - Espergesia
Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.
Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.
Todos saben que vivo,
que mastico... y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de ferétro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.
Todos saben... Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda...
Y no saben
que el misterio sintetiza...
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.
Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.